Proteger tu negocio es proteger tu patrimonio personal. Muchos autónomos cometen el error de pensar que no necesitan seguros, pero un pequeño accidente puede arruinar años de trabajo.
1. Seguro de Responsabilidad Civil (RC)
No siempre es obligatorio por ley, pero es imprescindible. Si causas un daño a un tercero mientras trabajas (por ejemplo, si un cliente se cae en tu local o cometes un error profesional grave), este seguro cubre las indemnizaciones.
2. Seguro de Accidentes (Convenio)
Si tienes trabajadores a tu cargo, este seguro suele ser obligatorio según el convenio colectivo de tu sector. Cubre fallecimiento o invalidez del empleado.
3. Seguro de Baja Laboral (ILT)
Este es el favorito de los autónomos. Como la prestación de la Seguridad Social por baja es muy baja, este seguro te paga una cantidad diaria extra si no puedes trabajar por enfermedad o accidente.
4. Seguro Multiriesgo Local
Si tienes una oficina o tienda física, necesitas cubrir el continente y el contenido ante robos, incendios o inundaciones.
Conclusión: No veas el seguro como un gasto, sino como una inversión en tranquilidad. Compara siempre varias opciones antes de contratar.