Muchos autónomos se preguntan en qué momento deben dejar de ser personas físicas para crear una empresa. No hay una respuesta única, pero sí indicadores clave:
- El beneficio neto: Generalmente, si tu beneficio anual supera los 40.000€ – 50.000€, fiscalmente te puede interesar una SL, ya que el Impuesto de Sociedades es un tipo fijo, mientras que el IRPF es progresivo (cuanto más ganas, más porcentaje pagas).
- Responsabilidad: Como autónomo, respondes con todo tu patrimonio personal. En una SL, la responsabilidad se limita al capital de la empresa.
- Imagen comercial: Ante grandes clientes o bancos, una SL suele proyectar una imagen de mayor estructura y solvencia.