Para cerrar esta guía, aquí tienes el resumen de lo que no puedes olvidar para tener un negocio saneado:
- Mensual: Revisa tus facturas emitidas y recibidas. No dejes que se acumulen.
- Trimestral: Presentación de IVA (303) e IRPF (130). Recuerda las fechas: abril, julio, octubre y enero.
- Anual: Resúmenes anuales (390) y Declaración de la Renta.
- Digitalización: Mantén tu certificado digital vigente y usa software de facturación adaptado a la ley.
- Fondo de emergencia: Guarda siempre un 20% de tus ingresos para impuestos y un pequeño «colchón» para épocas bajas.