Trabajar por cuenta propia sin estar dado de alta o no declarar facturas es un riesgo que puede salir muy caro. Hacienda tiene cada vez más herramientas para cruzar datos bancarios y detectar ingresos no declarados.
Las multas más comunes
Si Hacienda descubre que estás realizando una actividad económica sin haberte dado de alta, las sanciones pueden ir desde los 300€ hasta los 3.000€, dependiendo de la gravedad y de si hay ocultación. Además, te obligarán a pagar todas las cuotas de autónomos atrasadas desde el momento en que estimen que empezaste, más un recargo del 10% al 20%.
El mito del «mínimo de ingresos»
Existe la creencia de que si ganas menos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) no tienes que darte de alta. Sin embargo, la ley dice que si la actividad es habitual, el alta es obligatoria desde el primer euro. No te la juegues.
¿Cómo regularizar tu situación?
Si has tenido ingresos y no los has declarado, lo mejor es hacer una declaración complementaria antes de que te llegue el requerimiento. La sanción será mucho menor si vas tú voluntariamente que si ellos te pillan.